Asientos flexibles: los nuevos imprescindibles en clase

Los asientos flexibles pueden ser nuevos en Francia, pero ya han conquistado a mucha gente al otro lado del Atlántico en los últimos años. En un aula organizada en asientos flexibles, se puede trabajar de pie, sentado en el suelo, en una silla con barquillo, acurrucado en un escabel, tumbado en una alfombra... y, por supuesto, cambiar de posición según las actividades y el día. La idea es acompañar a los niños para que encuentren un asiento flexible y adaptado a sus necesidades del momento. Este concepto se aplica tanto en la escuela como en casa, especialmente al hacer los deberes.

Los asientos flexibles pueden ser una posición de pie. El niño puede sentarse frente a una mesa alta. Puede estar en un balancín (silencioso) que le dará un ligero movimiento de balanceo.