Favorecer la confianza en uno mismo en el día a día

La confianza en uno mismo se construye cada día, a través de la acción.
Probar, conseguirlo, volver a intentarlo… Es viviendo estas experiencias como el niño descubre de qué es capaz y desarrolla una sensación esencial: “puedo lograrlo”.

Pero sentirse capaz también implica aprender a conocerse: identificar sus puntos fuertes, comprender cómo funciona y qué le ayuda a tener éxito. Poco a poco, el niño deja de sufrir la dificultad: encuentra formas de afrontarla.

Descubre materiales que facilitan estas experiencias proponiendo etapas adaptadas y permitiendo avanzar sin sentirse en situación de fracaso. Así, el niño puede actuar por sí mismo, ver de forma concreta qué funciona y apoyarse en sus logros para progresar.

En resumen, apoyos concretos para descubrirse, atreverse, avanzar… ¡y sentirse capaz de actuar!