Autorregularse significa aprender a reconocer las propias emociones y encontrar la manera de recuperar el equilibrio. En los niños, el movimiento suele desempeñar un papel clave: moverse, empujar, tirar, manipular o balancearse ayuda a liberar tensiones, organizar las sensaciones y recuperar la concentración.
Las herramientas motrices de esta selección responden de forma concreta a las necesidades sensoriales y corporales. Ayudan a canalizar la energía, a desarrollar la conciencia corporal y a favorecer la calma, dentro de un entorno seguro. Una manera eficaz de acompañar a cada niño hacia una mayor disponibilidad y serenidad en el día a día.
Extremadamente sólido y estable, el Whizzy Dizzy estimula el sentido vestibular. A los niños les encanta instalarse y hacerlo girar como en un tiovivo gracias a la gran manija central ultra manejable. De plástico...
Esta nueva plancha de equilibrio se presenta con cuatro bolas debajo de una bandeja de madera maciza. El movimiento dinámico de la tabla obliga al usuario a ajustar constantemente sus movimientos para mantener el...