¿Y si soplamos un poco?

Hacer pompas de jabón, mover una pelota soplando, producir un sonido con una flauta… Detrás de estas actividades lúdicas se esconden competencias esenciales. Controlar la respiración requiere coordinación, control y precisión.

Para algunas personas —que están adquiriendo el lenguaje, que tienen necesidades específicas o que simplemente se encuentran en fase de aprendizaje—, esto se adquiere de forma progresiva, con materiales adaptados.

Con el acompañamiento adecuado y a través de la experimentación, se aprende a modular la respiración, ganar soltura en las producciones orales y desarrollar la atención… todo ello mientras se descubren formas sencillas de relajarse.

Explora nuestra selección de materiales y juegos en torno al soplo para acompañar estos aprendizajes con suavidad y permitir que cada persona avance a su propio ritmo.