Los primeros años son una etapa especialmente rica en cambios. Cuando un niño tiene necesidades específicas o su desarrollo sigue un camino diferente, intervenir pronto permite multiplicar las experiencias que favorecen sus capacidades.
Comunicación, alimentación oral, motricidad, seguridad afectiva, exploración y juego: la intervención temprana parte de lo que el niño ya sabe hacer, de lo que empieza a desarrollar y de lo que le interesa para ofrecerle oportunidades de actuar, interactuar y participar. Descubre materiales para acompañar estas primeras experiencias, en colaboración con las familias y los profesionales que rodean al niño.