Acaban de identificar una pluridiscapacidad, ya sea a una edad muy temprana o a raíz de un accidente: ¿por dónde empezar?
Un primer paso es descubrir cómo se relaciona la persona con su entorno: qué mira, escucha y siente, a qué estímulos responde y qué movimientos puede hacer, por pequeños que sean. A partir de ahí, lo importante es multiplicar las oportunidades de comunicarse, elegir, actuar y participar en lo que ocurre.
Los pulsadores, los juegos de causa y efecto, los objetos sensoriales fáciles de percibir, los materiales táctiles, luminosos o vibratorios y los materiales de comunicación permiten ofrecer experiencias accesibles y observar las respuestas de la persona. Primeros materiales para partir de sus posibilidades y construir poco a poco sus propias formas de interactuar y actuar.