Trabajar el esquema corporal y la vivencia del propio cuerpo: identificar y localizar sus distintas partes, percibir los límites corporales, afinar las representaciones del cuerpo y relacionar sensaciones, movimiento y representación de uno mismo.
Los espejos, las siluetas, los puzles del cuerpo, el material táctil o propioceptivo y los juegos de imitación permiten multiplicar las experiencias del cuerpo percibido, en movimiento y representado durante la sesión.