Puedo intentarlo. Puedo aprender. Puedo encontrar mi manera de hacerlo.
Sentirse capaz también se construye a través de la experiencia: tener la oportunidad de actuar, afrontar un reto al alcance de uno mismo, reconocer los propios avances y descubrir estrategias personales. Los juegos progresivos, los retos ajustables y los apoyos que permiten dividir una actividad en pasos o hacer visibles los avances ofrecen oportunidades para experimentar y fortalecer poco a poco el sentimiento de autoeficacia.