Rodear obstáculos, pasar entre ellos, subir, bajar, saltar por encima o llegar a un punto concreto convierte el desplazamiento en una actividad por sí misma. Un circuito puede simplificarse, acortarse o enriquecerse para proponer un reto adaptado a las posibilidades de desplazamiento y al nivel de implicación buscado.
Los conos, los aros, las marcas en el suelo, los módulos, los túneles y los elementos para circuitos permiten delimitar un recorrido, variar los desplazamientos y crear actividades que evolucionan.