La alfombra lastrada con lentejuelas ofrece una doble experiencia sensorial para las manos y el cuerpo. Las lentejuelas reversibles cambian de color bajo el dedo y crean motivos que varían con cada pasada. Su peso de 2,3 kg añade una presión tranquilizadora sobre las rodillas, para centrarse y recuperar la calma.
La alfombra lastrada con lentejuelas combina la comodidad de un cojín lastrado y el placer de una superficie de lentejuelas reversibles. Por un lado, las lentejuelas bicolores se orientan bajo el dedo, permitiendo dibujar, escribir o acariciar la superficie para crear motivos cambiantes. Por el otro, el terciopelo suave ofrece una superficie apaciguadora y agradable al tacto. Su peso de 2,3 kg ejerce una presión suave y tranquilizadora sobre el cuerpo. Colocar esta alfombra sobre las rodillas o los muslos ayuda a centrarse, a canalizar la agitación de las manos y a reducir la ansiedad en entornos estimulantes. Se usa en clase, durante un trayecto o en casa para favorecer la concentración y la calma.