Salir sin mirar, coger antes de pedir, responder antes de haber escuchado toda la pregunta… a veces, la acción ocurre antes de haber tenido tiempo de pensar en ella.
La impulsividad puede jugarnos malas pasadas en el día a día y, en ciertas situaciones, exponer a un peligro. El objetivo es aprender progresivamente a frenar una reacción inmediata, observar lo que ocurre y elegir cómo actuar. ¡Y esto se puede entrenar jugando!
Juegos en los que hay que esperar la señal adecuada, contener un movimiento o una respuesta, cambiar de consigna, juegos de habilidad y equilibrio en los que precipitarse hace perder, actividades para aprender a gestionar la frustración, tarjetas y soportes visuales para trasladar estas estrategias al día a día… Descubre materiales para entrenar la pausa antes de actuar, controlar mejor las reacciones y ajustar progresivamente el comportamiento a la situación.