El maxi-memory táctil de la vida cotidiana propone encontrar las parejas mediante el tacto, pasando los dedos con los ojos cerrados sobre texturas que representan objetos familiares. Este cambio de canal renueva la experiencia del memory clásico. Las 34 tarjetas grandes se adaptan al aula, a sesiones de integración sensorial o a talleres autónomos.
El maxi-memory táctil de la vida cotidiana es un juego de memoria donde las parejas se encuentran mediante el tacto y no con la vista. Las tarjetas grandes tienen texturas y representan objetos familiares. Con los ojos cerrados, el jugador pasa los dedos por las superficies e intenta asociar dos tarjetas idénticas. Este cambio de canal sensorial renueva por completo la experiencia del memory clásico. La discriminación táctil fina es el elemento central de este juego, lo que lo convierte en un material especialmente valioso para los niños que aprenden mejor manipulando. Las 34 tarjetas grandes son fáciles de agarrar. Este material se utiliza tanto en el aula como en sesiones de integración sensorial o en talleres autónomos. Incluye una guía de actividades para descargar y enriquecer las posibilidades de uso.