¿La ira surge de repente? ¿Todo se vuelve demasiado intenso, faltan las palabras y resulta difícil recuperar la calma?
Una emoción intensa puede ocuparlo todo temporalmente. Según el momento, puede ser necesario tomar distancia, moverse, empujar, apretar, respirar, aislarse o recuperar sensaciones que calman. Fuera de esos momentos, aprender a reconocer las primeras señales e identificar qué ayuda permite desarrollar poco a poco las propias estrategias de regulación.
Objetos para apretar o amasar, cojines y equipamiento para movilizar el cuerpo, materiales de respiración, productos con peso o envolventes, espacios de refugio, apoyos para identificar y expresar las emociones… Descubre soluciones para atravesar los momentos de desbordamiento, recuperar el equilibrio y conocer mejor qué ayuda a regularse.