Este tambor de mano produce un bonito sonido gracias a las cuentas de madera que rebotan en su superficie con cada giro. Hacer girar el mango entre las palmas desarrolla la coordinación y la motricidad fina de ambas manos. El niño varía la intensidad del sonido cambiando la velocidad de giro, favoreciendo la escucha activa y la conciencia del ritmo.
El tambor de mano produce un bonito sonido gracias a las cuentas de madera que rebotan en su superficie con cada giro. Hacer girar el mango entre las palmas genera un ritmo regular y modulable según la velocidad del gesto. Esta técnica de juego desarrolla la coordinación y la motricidad fina de ambas manos. El niño descubre que, al variar la velocidad de giro, varía la intensidad y la densidad del sonido producido. Esta relación directa entre el gesto y el sonido favorece la escucha activa y la conciencia del ritmo. El mango de madera garantiza un agarre cómodo y duradero. Este tambor se utiliza tanto en el juego libre como en el acompañamiento de una actividad rítmica guiada.