El Oogi bongo sorprende desde el primer contacto por su silicona elástica y sus ventosas. Cada superficie lisa se convierte en un terreno de juego donde pegar y despegar ofrecen una satisfacción inmediata. Este personaje maleable acompaña tanto la exploración sensorial como las historias inventadas.
El Oogi bongo es un personaje de silicona alimentaria que cobra vida entre las manos. Su material elástico y sus ventosas invitan a experimentar, a descubrir las sensaciones que proporciona y a poner a prueba lo que puede hacer, sobre una superficie lisa, en el agua o entre las manos. Favorece la motricidad fina, la exploración sensorial y la comprensión de la causa y efecto. Se pueden esconder pequeños objetos en él, llevarlo a la bañera o usarlo como punto de partida de una historia fantástica. Un objeto manipulable que los adultos también apreciarán.