El juego sensorial del olfato invita a explorar un sentido que a menudo se trabaja poco en las actividades cotidianas. Cada frasco contiene un olor preciso que hay que reconocer y asociar a las láminas ilustradas: eucalipto, lavanda, miel, vainilla... Este trabajo desarrolla la memoria sensorial de forma concreta y estimulante.
El juego sensorial del olfato transforma la exploración olfativa en una experiencia concreta, lúdica y memorable. Cada frasco contiene un olor preciso que hay que reconocer y asociar a las láminas temáticas ilustradas. Este trabajo de reconocimiento desarrolla la discriminación olfativa y refuerza la memoria sensorial de forma natural y estimulante. Los 30 olores cubren un amplio abanico de la vida cotidiana, desde frutas y flores hasta objetos familiares. La guía pedagógica incluida acompaña la puesta en marcha de las actividades, tanto en casa como en sesión.