Los prismas de peso proponen un desafío inesperado: encontrar los pares entre doce prismas de madera que se parecen pero no pesan todos lo mismo. La mano sopesa, compara y memoriza las diferencias de peso sin apoyarse en la vista. Este juego desarrolla la propiocepción y enriquece naturalmente el vocabulario comparativo.
Los prismas de peso se presentan en pares de peso idéntico, ocultos en formas de madera idénticas. El desafío consiste en sopesarlos uno a uno para encontrar los pares, apoyándose únicamente en las sensaciones propioceptivas. Esta exploración fina desarrolla la sensibilidad al peso y enriquece el vocabulario comparativo de forma muy concreta. Los doce prismas se manipulan fácilmente gracias a su forma ergonómica y su tamaño adaptado. Esta herramienta discreta y abierta es adecuada tanto para actividades de estimulación como para sesiones de rehabilitación sensorial.