¿Miedo a la oscuridad, a un perro o a una cita? ¿O más bien esa preocupación que aumenta al pensar en lo que podría pasar?
El miedo aparece ante una situación que se percibe como amenazante. La ansiedad nos proyecta más hacia la anticipación: imaginamos lo que podría salir mal, a veces sin lograr identificar con precisión qué nos preocupa. En ambos casos, comprender mejor lo que ocurre permite explorar qué ayuda a recuperar una sensación de seguridad.
Libros y juegos para poner palabras a los miedos, apoyos visuales para preparar una situación, materiales de respiración y relajación, objetos sensoriales, con peso o envolventes, luces nocturnas y objetos reconfortantes… Descubre soluciones para expresar lo que preocupa, hacer que ciertas situaciones sean más previsibles y desarrollar tus propias estrategias para afrontarlas.