¿Y si una simple curiosidad pudiera abrir todo un mundo por explorar?
En el enfoque Reggio Emilia, el niño es protagonista de sus descubrimientos. Una pregunta, un material, una luz o un elemento natural pueden despertar las ganas de investigar, probar e ir más allá. El adulto observa, escucha y acompaña las ideas que van surgiendo.
Dibujar, construir, modelar, jugar con la luz, los colores, los sonidos o la naturaleza… son los «cien lenguajes» de Reggio: múltiples formas de explorar el mundo, crear y expresar el propio pensamiento.
Esta selección reúne loose parts, materiales naturales, espejos, mesas de luz, juegos de transparencias, material de construcción y de creación para imaginar entornos llenos de posibilidades y dejar que las exploraciones tomen forma.