¿Y si hacer los deberes no tuviera que significar necesariamente sentarse en un escritorio?
En un puf con un soporte inclinado, en el suelo para leer, en un asiento dinámico que permita moverse o detrás de un separador cuando hace falta reducir las distracciones: el espacio de trabajo puede ofrecer distintas formas de acomodarse.
Los fidgets, las mantas con peso, el material escolar ergonómico, los planos inclinados, los asientos y los separadores permiten configurar el espacio y adaptarlo a cada actividad para estar en mejores condiciones de aprender y repasar.