¿Por qué un bebé puede sentirse fascinado por un rostro o un contraste cuando tiene apenas unos meses, pasar después el tiempo dejando caer el mismo objeto y, más adelante, querer abrirlo todo, apilar cosas o imitar a los demás?
Estos comportamientos reflejan las grandes transformaciones que tienen lugar durante los tres primeros años: ver con cada vez más precisión, comprender que un objeto sigue existiendo aunque desaparezca de su vista, coordinar la mirada y los movimientos, desplazarse, comunicarse, reconocerse, imitar y, después, jugar a hacer como si.
Descubre juegos y actividades seleccionados para acompañar estas grandes etapas, de los 0 a los 3 años, y ofrecer a cada niño oportunidades para explorar y experimentar a su ritmo.