El domo de puntas invita a subirse encima y a mantener el equilibrio sobre su superficie abombada. Las puntas de extremos redondeados estimulan la planta del pie en cada apoyo. Varios domos dispuestos en fila componen un circuito motor sencillo de preparar y motivador de recorrer.
El domo de puntas concentra varias sensaciones en un único objeto compacto. Sus puntas de extremos redondeados estimulan la planta del pie o la palma de la mano, y su base antideslizante garantiza una sujeción estable en el suelo. Colocado en el suelo, invita a subirse encima y a mantener el equilibrio sobre su superficie abombada, un reto motor accesible y motivador. Varios domos dispuestos en fila forman un circuito psicomotor lúdico, útil para trabajar la coordinación y la propiocepción de forma concreta. Una herramienta apreciada en fisioterapia, en terapia ocupacional y en sesiones de motricidad, tanto con los más pequeños como con los adultos.