Los cinco espejos hexagonales de colores invitan a los niños a descubrir su reflejo y observar su entorno. Instalados en la pared para crear un espacio de exploración visual, fomentan la curiosidad y los primeros descubrimientos de la propia imagen.
Los cinco espejos hexagonales de colores invitan a descubrir el propio reflejo y a jugar con los colores. Instalados en la pared, permiten observar la cara y los movimientos del cuerpo. Los niños pueden acercarse para mirar sus expresiones y después alejarse para descubrir otra parte de su entorno. Estas experiencias visuales contribuyen al descubrimiento de uno mismo y a tomar conciencia del cuerpo. La disposición de los espejos también puede animar a explorar un espacio. Su forma hexagonal permite crear distintas composiciones en la pared. Por eso, encajan bien en una guardería, un aula o un espacio sensorial.

Juego de 5 espejos hexagonales de colores
59,90 €