El Juego mural mini laberinto propone un desafío motor y cognitivo accesible para todos: guiar una canica a través de un recorrido sinuoso hasta la flor al final del camino. El panel se inclina, la mano ajusta, la canica avanza. Este gesto preciso y cuidadoso recompensa la perseverancia y favorece la concentración.
El juego mural mini laberinto invita a guiar una canica a través de un recorrido sinuoso, con precisión y paciencia. El panel se inclina, la canica encuentra su camino y alcanza la flor al final del recorrido. Este desafío motor y cognitivo recompensa la perseverancia. Colgar este panel en la pared es ofrecer un reto al alcance de todos, en casa o en colectividad. Su fabricación en contrachapado, canicas de vidrio y plexiglás garantiza solidez y durabilidad. Una herramienta discreta que favorece la atención y la motricidad fina.