El Lote de 10 pelotas de estimulación táctil esconde una sutileza: todas similares en apariencia, se distinguen al tacto por su textura o su peso. Emparejar las cinco parejas con los ojos cerrados entrena la discriminación táctil de forma tan lúdica como eficaz.
El lote de 10 pelotas de estimulación táctil propone un desafío sutil: todas similares en apariencia, se distinguen al tacto por su textura o su peso. Cinco parejas para identificar, clasificar y emparejar, como un memory donde son los dedos quienes reconocen, y no los ojos. Cada pareja presenta un peso diferente, lo que permite ordenar las pelotas de la más ligera a la más pesada y afinar así el sentido propioceptivo. Esta riqueza sensorial también nutre el lenguaje: describir lo que se siente, comparar, encontrar la palabra adecuada. La discriminación táctil se desarrolla mediante la exploración repetida, a su ritmo, solo o acompañado. Una herramienta de estimulación multisensorial que crece con las habilidades de quien la utiliza.