Una pantalla que consultamos casi sin pensar, contenidos que se suceden uno tras otro, ganas de volver a mirar en cuanto tenemos un momento libre… ¿cómo recuperar el control sobre nuestros hábitos?
Gestionar mejor el uso de las pantallas no consiste solo en contar cuánto tiempo pasamos frente a ellas. También implica aprender a posponer una gratificación inmediata, elegir lo que queremos ver en lugar de limitarnos a seguir lo que se nos propone y mantener una mirada crítica sobre las imágenes, la información y los contenidos que recibimos.
Planificadores y referencias para organizar los tiempos de pantalla, juegos que invitan a pensar y hacerse preguntas, actividades creativas, construcciones, manipulaciones, experiencias sensoriales o actividades físicas… Descubre alternativas para recuperar el placer de hacer, crear, explorar y reflexionar de forma activa, así como materiales para aprender a tomar distancia frente a lo que vemos en las pantallas.