Las planchas de grafismo rugoso se recorren con la punta de los dedos antes de ser trazadas. La textura ralentiza el gesto y lo guía desde dentro, lo que ancla duraderamente cada motivo. Las 12 planchas en formato A4 cubren una progresión que va de los trazados simples a las formas más elaboradas.
El cerebro memoriza mejor cuando varios sentidos se movilizan al mismo tiempo. Las planchas de grafismo rugoso ponen en práctica este principio: al guiar los dedos a lo largo de las superficies texturizadas, se entrena simultáneamente la percepción táctil y el control del gesto gráfico. Las 12 planchas cubren una variedad de formas y motivos, de los más simples a los más elaborados. El material indestructible resiste un uso intensivo, lo que las hace adecuadas para entornos colectivos como un aula o una consulta. El formato A4 ofrece suficiente espacio para trabajar el trazado con amplitud. Estas planchas son adecuadas tanto para preparar la escritura como para mantener o rehabilitar competencias de grafomotricidad a cualquier edad.