Utilizamos el lenguaje para comprender y compartir lo que nos importa.
Entender lo que dicen los demás, seguir una instrucción, reconocer palabras, pero también pedir, narrar, explicar, elegir, comentar o expresar una emoción: el lenguaje se basa tanto en la comprensión (receptivo) como en la expresión (expresivo). Estas dos dimensiones se desarrollan juntas y permiten comunicarse, aprender y participar plenamente en la vida social.
A lo largo de las experiencias, el lenguaje se enriquece, gana en precisión y permite comprender y expresar ideas cada vez más complejas y matizadas. Encuentra aquí herramientas para apoyar la comprensión, desarrollar la expresión y favorecer intercambios ricos y accesibles para todos.