Dominos-pinces retoma el principio del dominó sustituyendo las piezas por minipinzas para agarrar y colocar. Presionar la pinza en el momento adecuado requiere tanta estrategia como precisión. La fuerza de los dedos se desarrolla de forma natural, en un juego que se practica de forma individual o en grupo.
Dominos-pinces retoma el principio del dominó clásico integrando una dimensión motriz desde el primer gesto. Para colocar cada pinza en el tablero circular, hay que cogerla, presionarla y colocarla con precisión respetando la coincidencia de color con la pinza anterior. Este doble reto, estratégico y motor, mantiene la atención y refuerza la fuerza de los dedos en cada turno. Las minipinzas bicolores son fáciles de manipular al tiempo que exigen un agarre controlado. Se juega individualmente o en grupo, lo que lo convierte en un medio natural de interacción. Un material para trabajar la motricidad fina sin que parezca un ejercicio.