Los Monstruos saltadores son seis pequeñas figuritas de plástico dotadas de un mecanismo de salto. Basta una presión hacia abajo: la figurita permanece inmóvil unos segundos y luego salta sola. Este tiempo de espera entrena de forma natural la paciencia y ayuda a canalizar la energía durante los momentos de transición.
Los Monstruos saltadores son seis pequeños personajes de plástico dotados de un sorprendente mecanismo de salto. Basta con presionar un monstruo hacia abajo y soltarlo para verlo saltar después de unos segundos. Este gesto de presión y suelta trabaja la motricidad fina al tiempo que entrena la paciencia. La espera antes del salto introduce la noción de causa y efecto de forma concreta y divertida. Sus formas variadas y sus colores vivos los convierten también en soportes para imaginar breves historias. Estas pequeñas pausas lúdicas ayudan a canalizar la excitación y a estructurar un momento de transición.