Blandos y ligeramente resistentes bajo los dedos, los Wikki Stix se adhieren a casi todas las superficies sin pegamento. Su textura sensorial hace la actividad accesible y tranquilizadora, incluso para los niños con discapacidad visual. No se secan y se reutilizan a voluntad, lo que invita a volver a empezar sin límite.
Los Wikki Stix se utilizan libremente o siguiendo modelos. Estos pequeños palitos de cera se adhieren a casi cualquier superficie con la simple presión de los dedos, sin pegamento ni material. Cada manipulación ejercita el agarre, la fuerza de los dedos y la coordinación óculo-manual. Su textura sensorial hace que la actividad sea accesible y relajante, incluso para personas con discapacidad visual. Se cortan fácilmente y no se secan, lo que permite volver a empezar una y otra vez. En clase, en casa o sobre una mesa de luz, se integran en numerosas actividades de grafismo y creación. Marc, padre de Lucie, que tiene una discapacidad visual, descubre cada día nuevos usos para facilitarle la vida. Un material abierto a la imaginación de cada uno.