Las placas sensoriomotrices reaccionan al contacto: en cuanto se posa un pie encima, el gel de color se deforma y se adapta exactamente a la forma del apoyo. Esta respuesta visual inmediata fascina y motiva a repetir. Muy finas, se integran en cualquier recorrido sin riesgo de tropiezo. ¡Sus diferentes colores permiten inventar un escenario según la imaginación del momento!