El nido sensorial debe su estabilidad a su forma de cacahuete, que impide los balanceos laterales durante los ejercicios. Esta geometría particular permite ejercitar el cuerpo de manera diferente según la posición elegida, manteniendo un apoyo seguro. Los puntos flexibles que cubren toda su superficie añaden una estimulación táctil continua en cada contacto. De PVC no tóxico y sin látex.
El Nido sensorial debe su nombre a su forma reconocible, que recuerda a un cacahuete y favorece de forma natural la estabilidad durante los ejercicios. Esta forma singular permite ejercitar el cuerpo de manera diferente según la posición elegida, apoyando el trabajo de equilibrio y de rehabilitación con un soporte adaptado. Los puntos flexibles que cubren toda su superficie añaden una estimulación táctil continua en cada contacto. Esta combinación de soporte estable y textura estimulante hace que los ejercicios habituales sean más motivadores, aportando una retroalimentación sensorial adicional. Fabricado en PVC no tóxico y sin látex, se utiliza tanto en sesiones guiadas como en exploración libre.