Los pañuelos mágicos flotan en el aire al menor gesto. Ultraligeros, se manipulan incluso con una amplitud de movimiento reducida. Se agitan, se lanzan, se cuelgan para crear un espacio envolvente. Un material básico que se adapta a casi todas las situaciones: motriz, sensorial o creativa.
Los pañuelos mágicos son grandes cuadrados de nailon ultraligeros que responden a casi todas las situaciones. Su ligereza es su primera cualidad: incluso una amplitud de movimiento reducida es suficiente para manipularlos, agitarlos o hacerlos flotar en el aire. Este contacto aéreo proporciona una sensación suave e inmediata. Colgados en los postes de una cama alta o en el techo, crean un espacio envolvente y relajante. Bajo luz ultravioleta, el efecto visual es impactante y alimenta la estimulación sensorial. Su versatilidad los convierte en un material básico que se encuentra tanto en una sala sensorial como en casa o en una bolsa de actividades.