Las ganas de marcar un gol animan a soplar más fuerte y durante más tiempo de lo que se haría en un ejercicio convencional. El fútbol de soplo enfrenta a dos jugadores cara a cara para desplazar una pelota ligera con una pajita hasta la portería contraria. Sin que lo parezca, cada partida trabaja el control y la resistencia respiratoria.
El fútbol de soplo invita a soplar con precisión y continuidad para desplazar una pelota ligera con la ayuda de una pajita y marcar goles. Cada jugador debe dosificar su soplo para dirigir la pelota hacia la portería contraria, lo que ejercita el control y la resistencia respiratoria de manera lúdica. El formato de juego para dos crea una motivación natural, propicia para mantener el interés a lo largo del tiempo. Fácil de colocar, resulta ideal tanto para una sesión de logopedia como para un momento de juego en familia o en clase. Las dos porterías son desmontables para facilitar su almacenamiento y transporte.