Con el Flow-ball, la potencia del soplo se ve: cuanto más fuerte se sopla, más sube la pelota en el tubo. Este vínculo directo entre el esfuerzo y el resultado visible hace que el entrenamiento respiratorio sea inmediatamente motivador. Entregado con dos pelotas de distintos tamaños, permite variar la resistencia y adaptar el ejercicio a cada etapa de la progresión.
El Flow-ball invita a soplar por un tubo para mantener una pelota suspendida en el aire. Cuanto más fuerte es el soplo, más sube la pelota, lo que ofrece un retorno inmediato sobre la potencia y la regularidad de la espiración. Esta herramienta entrena a gestionar el caudal respiratorio de forma lúdica y progresiva. Entregado con dos pelotas de distintos tamaños, permite variar la resistencia y adaptar el ejercicio según las capacidades. Para usar en cualquier momento y trabajar el soplo con un objetivo visible y motivador.