Los animales magnéticos de la granja se desmontan y se vuelven a montar en unos segundos gracias a los imanes. Se puede reconstruir el animal correcto o mezclar las piezas para inventar criaturas fantásticas. Esta libertad hace que el juego sea diferente cada vez.
Los animales magnéticos de la granja son cuatro grandes animales de plástico resistente cuyas diferentes partes del cuerpo están imantadas para facilitar el montaje. Las piezas se separan y se ensamblan sin esfuerzo, lo que hace que la manipulación sea accesible desde los primeros movimientos. Reconstruir los animales en su forma real o crear criaturas inventadas son dos posibilidades que el juego deja completamente abiertas. Este material desarrolla el reconocimiento de las partes del cuerpo animal, la lógica y la creatividad. Las piezas grandes son fáciles de agarrar y orientar. Este juego es apto a partir de los 3 años para su uso en juego libre o en descubrimiento guiado del mundo animal.