Las casas arcoíris invitan a colocar personajes en su interior, esconder tesoros o construir un pueblo entero. Sus siete colores y diferentes tamaños permiten abordar de forma natural los conceptos de grande y pequeño. Este material abierto acompaña tanto el juego simbólico como las primeras actividades de clasificación.
Las casas arcoíris son siete casitas nido de madera de haya maciza en los siete colores del arcoíris. Estas casitas se pueden utilizar para construir pueblos, crear espacios cerrados, clasificar objetos por color o explorar los conceptos de tamaño y escala. Su acabado natural resalta la madera y los colores. Este material abierto estimula el juego libre, el lenguaje descriptivo y las actividades matemáticas. Las casas son aptas a partir de los 12 meses para jugar libremente en casa o en el aula.