Las piedras táctiles se sostienen en la palma o se deslizan entre los dedos para mantener las manos ocupadas durante una actividad que requiere atención. Su relieve suave y preciso es discreto y no llama la atención. Las 12 piedras con 6 diseños permiten variar las sensaciones según el momento.
Las piedras táctiles se sostienen en la mano y se frotan suavemente para mantener ocupados los dedos durante una actividad que requiere atención. Cada piedra tiene un relieve diferente, suave y preciso, que estimula el tacto sin llamar la atención. Esta estimulación táctil discreta ayuda a aliviar la tensión, liberar el exceso de energía y mantener la atención en una tarea. El estuche incluye doce piedras con seis diseños diferentes, dos de cada uno. Esta variedad permite cambiar de sensación según el momento y compartir su uso con varias personas. Compacto y silencioso, este material de autorregulación se transporta fácilmente en un bolsillo o un estuche.