Morder un bolígrafo o los dedos es una forma de buscar un apoyo sensorial. El Collar robot propone un objeto para llevar a diario, discreto bajo la ropa, cuya superficie texturizada responde a esta necesidad de estimulación oral. Su cierre de seguridad se abre al tirar de él para un uso tranquilo en la escuela o en los desplazamientos.
Morder un bolígrafo, la ropa o los dedos: es una forma natural de buscar un apoyo sensorial. El Collar robot propone un objeto adaptado, para llevar a diario, que responde a esta necesidad de estimulación oral. Su superficie texturizada de silicona alimentaria no tóxica está diseñada para resistir un uso frecuente, y su forma plana resulta discreta bajo la ropa. Colocado alrededor del cuello gracias a un cordón equipado con un cierre de seguridad que se abre al tirar de él, acompaña con tranquilidad una jornada escolar, un trayecto o una sesión. Ayuda a canalizar la actividad oral, a mantener la concentración y a gestionar mejor los momentos de tensión. Sustituir en cuanto aparezcan signos de desgaste importante.