De pie sobre este barril, el cuerpo trabaja constantemente para mantener el equilibrio. Cada desplazamiento activa las reacciones posturales y refuerza la conciencia corporal. Su estabilidad integrada transmite seguridad y permite progresar a su ritmo.
El barril terapéutico permite trabajar de pie, manteniendo el equilibrio y desplazándose sobre él, activando de forma activa las reacciones posturales y de orientación. Sus dimensiones permiten que el usuario se mantenga cómodamente, con un apoyo suficiente para progresar a su ritmo. Los movimientos realizados sobre el barril estimulan los receptores sensoriales y refuerzan la conciencia corporal, así como la coordinación postural. Su estabilidad integrada transmite seguridad al usuario durante todos los ejercicios. Polivalente y adaptado a todas las morfologías, se integra en sesiones de integración sensorial o de rehabilitación física.