¿Y si deslizarse se convirtiera en un ejercicio de equilibrio? Este tobogán de madera transforma cada bajada en un trabajo postural activo. Una cuerda y unas piquetas completan el dispositivo para variar los apoyos y crear nuevos retos, sesión tras sesión.
El tobogán de integración sensorial transforma la actividad del deslizamiento en un auténtico trabajo postural. Su rampa de madera incita al cuerpo a ajustar su posición en cada bajada, reforzando las reacciones de equilibrio y la coordinación motriz. Una cuerda y unas piquetas especiales enriquecen el dispositivo para crear nuevos retos propioceptivos. Compuesto por tres elementos de fácil montaje, ofrece una instalación práctica incluso en espacios reducidos. Tanto en sesiones de rehabilitación como en una sala polivalente de actividades, propone una amplia gama de usos para progresar al propio ritmo.