Los Squigz se adhieren a todas las superficies lisas y se despegan con un «pop» que invita a volver a empezar. Estas pequeñas ventosas de silicona flexible se ensamblan entre sí para crear construcciones insólitas y llenas de color. Su agradable resistencia al tacto hace que la manipulación sea tan satisfactoria para las manos como para la imaginación.
Los Squigz son pequeñas ventosas de silicona tan flexibles como entrañables. Se adhieren a todas las superficies lisas (cristales, mesas, azulejos) y se despegan con un satisfactorio «pop» que invita a volver a empezar. Se presionan, se ensamblan y se combinan para crear construcciones insólitas y llenas de color. Cada pieza ofrece una resistencia flexible y agradable al tacto. Esta exploración libre estimula la motricidad fina y la imaginación, sin reglas impuestas. Las veintidós piezas de formas variadas abren posibilidades casi infinitas, tanto para jugar a solas como en grupo.