El loto táctil propone asociar doce fichas a su espacio correspondiente en la tabla, apoyándose únicamente en el tacto o combinando vista y dedos. La diversidad de texturas, rugosa, lisa, suave, granulosa, estriada, enriquece el vocabulario sensorial en cada exploración. Este juego es adecuado tanto para los primeros descubrimientos táctiles como para las actividades de rehabilitación sensorial.
El loto táctil invita a explorar doce texturas diferentes con la yema de los dedos y a encontrar los botones correspondientes a cada espacio de la tabla. El desafío puede superarse con los ojos abiertos para iniciarse en las diferencias de textura, o con los ojos cerrados para apoyarse únicamente en el tacto. Esta exploración activa desarrolla la sensibilidad táctil y la discriminación sensorial de forma progresiva. La versión memo, donde las fichas se desplazan para hacer coincidir la textura de la ficha con la del soporte, enriquece aún más las posibilidades de juego. Este material de madera sólida es adecuado para un uso regular en casa como en sesiones de acompañamiento.