A veces, para volver a prestar atención, primero hay que poder moverse.
El espacio de regulación activa permite hacer una pausa en movimiento: empujar, tirar, saltar, balancearse, ejercer resistencia o mover todo el cuerpo antes de volver a la actividad.
Situado en el aula o en un espacio específico, ofrece equipamiento como bandas elásticas, pelotas, tablas de equilibrio o pequeños módulos de motricidad. El objetivo es ofrecer distintas formas de responder a la necesidad de moverse y permitir que cada alumno identifique progresivamente qué le ayuda a regularse.