Peonza, puente, asiento, trineo, tambor… y mañana, algo completamente distinto. El Bilibo no impone nada: el niño decide para qué sirve y cambia de opinión tantas veces como desee.
El Bilibo es un juguete cuya forma sencilla abre infinitas posibilidades. Se puede usar como peonza en un momento, y luego como asiento, puente o escondite al instante siguiente. La persona es quien decide. Al sentarse en él para balancearse o apoyarse para trepar, se desarrollan el equilibrio, la coordinación y la conciencia corporal sin darse cuenta.
El juego libre que fomenta también estimula la imaginación y la creatividad, tanto en solitario como en grupo. Sólido, ligero y sin piezas, acompaña a lo largo de un extenso periodo de desarrollo, tanto en interiores como al aire libre.

Bilibo
35,90 €