¿Cómo despertar las ganas de coger, tocar, escuchar y explorar cuando la vista ofrece poco o ningún acceso a lo que hay alrededor?
Desde los primeros meses, el bebé descubre su entorno con todo el cuerpo. En caso de discapacidad visual, se pueden multiplicar las señales sensoriales para que los objetos sean más fáciles de localizar y despierten las ganas de acercarse a ellos: sonidos, texturas contrastadas, vibraciones, movimiento o fuertes contrastes visuales, según las capacidades del bebé.
Pelotas sonoras, sonajeros, juguetes táctiles, objetos vibratorios, mantas de actividades y juguetes de alto contraste… Descubre materiales para favorecer la exploración, la manipulación y las primeras experiencias sensoriomotoras, respetando el ritmo del bebé.