La Pizarra magnética A-Z hace nacer las letras bajo el lápiz gracias a las bolitas que se agrupan bajo el imán. El sonido, la sensación y la visión del trazado se combinan para anclar cada letra en profundidad. Una herramienta que reconcilia con la escritura, tanto para las primeras exploraciones como para retrabajar los automatismos.
La Pizarra magnética A-Z combina el gesto, el sonido de las bolitas y la visión del trazado para anclar cada letra del alfabeto de manera multimodal. El lápiz magnético atrae pequeñas bolitas metálicas que aparecen una a una y componen la letra. Unas flechas guían el orden y el sentido del trazado, apoyando el aprendizaje de la grafomotricidad y la preparación para la escritura cursiva. El formato compacto permite llevarlo a cualquier lugar. Esta pizarra también es adecuada como apoyo para los trastornos disléxicos, para retrabajar los automatismos gráficos sin lápiz ni papel. Una herramienta que reconcilia a muchas personas con la escritura.