
¿Cómo ayudar a los niños a autorregularse durante las fiestas?
Las fiestas suelen estar llenas de emoción, tradiciones y momentos compartidos, pero también pueden resultar agotadoras para los niños. El exceso de ruido, los cambios de rutina, los nuevos lugares y los horarios apretados pueden dificultar la autorregulación.
Si su hijo parece tener rabietas con mayor facilidad, aferrarse un poco más a usted o tener dificultades con emociones intensas en esta época del año, no está solo. La buena noticia es que, con algunos apoyos sencillos, puede ayudar a su hijo a sentirse más seguro, más conectado y más capaz de disfrutar de estas fechas a su lado.
Rutinas
Somos muchísimos y muchísimas quienes nos sentimos plenos en nuestras rutinas: nuestro café de la mañana mientras miramos el móvil, o una ducha caliente antes de acostarnos.
Aunque las fiestas suelen ser una época de viajes y de acostarse tarde, queremos intentar integrar tantas rutinas habituales como sea posible en el día a día del niño para apoyar su estado de regulación.
Sueño
- Hora de acostarse y levantarse regular —dentro de la hora siguiente al horario habitual: esto ayuda a los niños a mantener su ritmo circadiano y a evitar crisis debidas al cansancio excesivo.
- Rutina de calma: mantenga el mismo orden —baño → pijama → cuento → apagar las luces— aunque la hora de acostarse se retrase.
- Pausas de descanso: planifique momentos de calma —libros, dibujo, conexión con un progenitor— durante los días festivos más intensos para prevenir la sobreestimulación.
- Si necesitan muchas estimulaciones orales o táctiles, utilice el Z-Vibe con el cabezal de cepillo de dientes para aportar una vibración adicional antes y después de las rutinas de sueño y despertar.
Rutinas de las comidas
- Llevar alimentos preferidos durante los desplazamientos: no es el momento de introducir alimentos nuevos o que no les gusten.
- Ayudar a los miembros de la familia a comprender las preferencias alimentarias del niño y animarlos a aceptar sus hábitos alimentarios actuales.
- Intentar mantener horarios de comida regulares: no pasa nada si el niño no come con usted. Es mejor estar feliz que hambriento o hambrienta.
Conexión y autorregulación mutua
La corregulación es un material muy potente que acompañará en el día a día al niño allá donde vaya. Se produce cuando usted, como adulto, ayuda al niño a sentirse seguro gracias a la conexión, a los apoyos sensoriales y a las adaptaciones del entorno. Esto será especialmente necesario durante la temporada de fiestas, cuando el niño se sienta un poco demasiado excitado o estresado. USTED es el mejor sistema de apoyo de su hijo.
Lo que podemos hacer:
- Dedicarles unos minutos a solas cada día: incluso 10 minutos de atención plena ayudan a los niños a sentirse seguros en medio del ajetreo de las fiestas. Puede ser un momento de conversación por la mañana o al acostarse: «¿Qué es algo que te hace ilusión?» o «¿Cuál ha sido tu momento favorito hoy?» También puede ser simplemente jugar juntos con su juguete favorito en un espacio tranquilo.
- Prestar atención a sus señales: el ajuste relacional consiste en ser consciente de las necesidades de otra persona y responder a necesidades con empatía. Aquí prestamos atención a la comunicación verbal y no verbal del niño, respondiendo con amor, seguridad y apoyo. Un niño con mucha energía puede estar diciéndole que necesita ayuda para organizar su cuerpo. Un niño que llora puede estar diciéndole que necesita un abrazo. Si escuchamos, podemos ayudarle.
- Darles más tiempo para las transiciones: indique a los niños lo que va a ocurrir a continuación utilizando un horario visual o avisos verbales para facilitar los próximos cambios. Los temporizadores de cuenta atrás, poner una canción o incluso mostrarles una imagen de lo que viene después puede ser muy útil. Utilizar un objeto de transición al salir de casa también ayuda. Por ejemplo, un peluche, un libro o pompas de jabón.
10 formas de corregular durante estas fiestas
- Ir a un espacio tranquilo para respirar profundamente.
- Jugar juntos a un juego.
- Ir a dar un paseo al aire libre.
- Atenuar las luces.
- Tomar un chocolate caliente juntos, añadiendo los malvaviscos uno a uno.
- Leer una historia bajo una manta con peso.
- Utilizar un material juntos, como el SolaBite, un material masticable de 5 puntas.
- Crear una bandeja sensorial con nieve o hielo.
- Cocinar juntos.
- Mostrar empatía —decir: «Es difícil»—, validar —decir: «Es normal que sientas eso»—, apoyar —decir: «Estoy aquí contigo, respiremos juntos».
Soluciones sensoriales
Las luces de fiesta, los disfraces o la ropa formal y la música pueden generar una sobrecarga sensorial para muchos de nuestros usuarios. En lugar de «conformarnos» con el malestar, podemos priorizar las estrategias sensoriales para favorecer su estado de regulación.
Entorno sensorial
- Apoyos sensoriales proactivos: queremos colocar a los niños en una posición de éxito proponiendo apoyos sensoriales con antelación a lo largo del día, dándoles varias oportunidades de autorregularse antes de que surjan las dificultades. Una forma sencilla de hacerlo consiste en integrar el trabajo pesado (heavy work) en las rutinas del día a día. Por ejemplo, su hijo puede empujar cajas de adornos navideños por la habitación, tirar de su propia maleta en el aeropuerto o ayudar a meter las bolsas de la compra en casa. Estos pequeños momentos se suman e integran la regulación directamente en el transcurso del día.
- Repensar la ropa: a veces debemos hacer una pausa y preguntarnos: «¿Qué importa más: la plena participación de nuestro hijo, o el hecho de que lleve puesto ese vestido tan bonito?» Por supuesto, es posible encontrar ropa que sea a la vez cómoda y elegante. Pero ante todo, nuestra prioridad debe ser ayudar al niño a sentirse a gusto en su propio cuerpo. Una forma sencilla de apoyar esto: aplicar una presión profunda en las zonas donde la prenda resulta difícil de tolerar. Presiones suaves, compresiones o abrazos firmes en los brazos, los hombros o las piernas pueden ayudar al sistema nervioso a calmarse, haciendo que esa ropa sea un poco más fácil de llevar.
- Menos es más: las decoraciones navideñas son muy divertidas para muchas personas, pero realmente no lo son en absoluto para otras. Si tiene un hijo o hija que se sobreestimula con los elementos visuales, tal vez pueda limitar lo que coloca en los espacios compartidos, añadiendo algunas luces adicionales en su propia habitación.
Materiales sensoriales para los viajes
- Joyas masticables: cuando aumenta el estrés, también aumenta la necesidad de masticar. Los collares masticables ARK ofrecen una alternativa segura a las mangas de las sudaderas y a objetos aleatorios del entorno. Además, como se trata de un collar, siempre queda al alcance de la mano y puede llevarse por dentro de la ropa para reducir la exposición a los microbios. Existen numerosas opciones, pero me gusta mucho el Krypto-Bite.
- Llavero calmante: como una piedra antiestrés, pero mejor. El pequeño fidget de bolsillo SensaStone cuenta con la hendidura perfecta para frotar con el pulgar, manteniéndose firmemente sujeto a una trabilla del cinturón o a una mochila. Está disponible en 3 texturas diferentes para responder a necesidades táctiles de cada niño.
- Z-Vibe con el Preefer Tip: este pequeño dispositivo es muy potente y aporta una vibración al cuerpo o a la boca. La vibración puede actuar a la vez como una estimulación activadora y calmante, lo que puede ayudar a cualquier niño a autorregularse, según responder a necesidades. Utilice el Preefer Tip redondo para deslizar lentamente el Z-Vibe de arriba abajo por los brazos y las piernas del niño, o permítale explorarlo en la boca si lo desea.
- Cascos: los cascos antirruido —o reductores de ruido— son una forma rápida de modificar el entorno sensorial cuando una persona es más sensible a los estímulos auditivos. Ya sea en una reunión familiar animada o en un avión, estos cascos pueden atenuar muchos sonidos del entorno del niño.
- ARK Wingamajig: este accesorio para lápiz / fidget de mano giratorio es uno de mis favoritos. Todas las opciones de una sola ala son ideales para girar, pero la libélula tiene dos alas, lo que la convierte en una excelente opción para manipular con las dos manos.
A una temporada de fiestas llena de conexión, y no solo de actividades.
Acerca de la autora
Katie Zelinski
Katie Zelinski es terapeuta ocupacional y propietaria de The Well-Balanced OT, una plataforma de mentoría y formación online dirigida a terapeutas ocupacionales pediátricos y a otros profesionales. Está especializada en el procesamiento sensorial y la regulación.
Siga a Katie en Instagram @the.well.balanced.OT o visite su sitio web www.TheWellBalancedOT.com.
Acerca de ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products desarrolla desde hace más de 25 años materiales y recursos especializados para acompañar la motricidad oral, la alimentación y responder a necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de los retos terapéuticos con un diseño técnico pensado para acompañar en el día a día a niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.











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