
10 consejos de expertos para optimizar la terapia oromotora
La intervención oromotora puede ser un material valioso en la terapia del habla y de la alimentación, pero requiere un enfoque especializado y sistemático para apoyar una función y un desarrollo orofaciales adecuados. Si le interesa la terapia oromotora pero no sabe por dónde empezar, ¡no está solo/a! ARK se complace en compartir con usted estas diez consideraciones para una intervención oromotora especializada, con el fin de guiar su práctica.
1. Construir la confianza y respetar el no
La primera prioridad en cualquier intervención es siempre el bienestar del paciente. Construir la confianza, la relación y un espacio seguro para avanzar es esencial para obtener resultados óptimos. La intervención oromotora puede ser exigente y, a veces, invasiva —imagine, como adulto, que una persona desconocida le toque la cara, la boca y le pida realizar movimientos increíblemente difíciles: ¡NO es una perspectiva agradable! Antes de abordar las exigencias de una intervención directa, asegúrese de dedicar tiempo a desarrollar una relación sólida y de confianza con sus pacientes. Para algunos, esto puede llevar una o dos sesiones, y luego estarán listos para comenzar; pero para otros niños, este proceso puede ser largo y guiado por el niño. Es importante recordar que no todas las sesiones de terapia tienen que ser iguales: tómese el tiempo para simplemente jugar juntos, divertirse y tenga en cuenta que las experiencias sensoriales previas de un niño influyen en gran medida en sus habilidades actuales.
Y, por supuesto, un no es SIEMPRE un no. Si un niño se siente incómodo con una actividad, nuestro papel, como profesional de confianza y seguridad, ¡es detenernos! Muchos de los niños que atendemos en logopedia también presentan diferencias en la regulación sensorial; por lo tanto, es esencial tener en cuenta que una actividad que nos parece «simple» puede ser extremadamente agotadora para un cuerpo en desarrollo. Podemos intentar modificar una actividad para adaptarla al nivel de comodidad del niño, y un buen terapeuta andamiará las actividades para encontrarse con el niño donde él o ella se encuentre.
2. Dar prioridad a la higiene personal
Mantenga siempre normas de higiene estrictas, como uñas cortas, lavado de manos antes y después de las sesiones, un protocolo de desinfección y el uso de guantes.* En cuanto a los productos, la buena práctica consiste en que cada paciente disponga de su propio conjunto de materiales de terapia oral.
3. Conocer las normas
Simplemente no se pueden identificar discrepancias y retrasos si no se cuenta con una sólida comprensión de las normas del desarrollo del habla y de la alimentación. Asegúrese de estudiar y comprender las habilidades oromotoras típicas. Cuando tengo estudiantes clínicos de posgrado, los animo a realizar un examen del mecanismo oral en tantos pacientes como sea posible, para que comiencen su carrera con un buen conocimiento de las variaciones de la estructura y de la función oromotoras. El conocimiento del desarrollo típico le permitirá identificar exactamente en qué punto del proceso del desarrollo se desvía una habilidad y crear un plan de intervención especializado para abordar el déficit y alcanzar la habilidad deseada.
4. Evaluar, evaluar, evaluar
Una evaluación completa debe ser el primer paso cuando un nuevo paciente acude a usted. Para las dificultades del habla y de la alimentación, esto abarca una variedad de evaluaciones que pueden incluir valoraciones de la articulación y la fonología, medidas de evaluación de la alimentación que incluyan pruebas orales, una entrevista con el paciente y/o los padres, perfiles sensoriales y registros de alimentación. Y para mí, uno de los materiales de evaluación más fundamentales en la terapia oromotora es el examen del mecanismo oral.
Cuando era clinical fellow, atendía a un niño para el trabajo de articulación y habíamos omitido el examen del mecanismo oral durante la evaluación porque nos faltó tiempo. Ya llevábamos varias sesiones de terapia cuando miré dentro de su boca por primera vez para ayudarlo con una indicación de colocación. En la parte posterior de su paladar había un pequeño punto y, al mirar más de cerca, ¡parecía un agujero! Este niño tenía una pequeñísima fístula palatina que nadie había detectado nunca, ¡ni siquiera su médico! No hace falta decir que aprendí mi lección muy pronto: siempre realizaría un examen del mecanismo oral, porque nunca se sabe lo que puede haber allí.
5. Aceptar que no se tienen todas las respuestas
Nadie tiene todas las respuestas, lo que puede ser una realidad difícil cuando existen pocas opciones terapéuticas para las familias en dificultades. La terapia oromotora puede ser compleja, y es aceptable admitir que necesita más información o un enfoque diferente. Sea adaptable y manténgase abierto/a a aprender de las nuevas investigaciones, de sus colegas y de la respuesta del niño a la terapia.
6. Colaborar con otros profesionales
Las dificultades del habla y de la alimentación a menudo se cruzan con otras áreas y un equipo de profesionales, como terapia ocupacional, fisioterapia, odontología, otorrinolaringología —¡como en el caso de mi pequeño paciente con la fístula!— y nutrición. Colabore con un equipo multidisciplinar para ofrecer un acompañamiento integral y asegurarse de que se aborden todos los aspectos de las necesidades del niño. Y como se indicó anteriormente, si siente que algo está fuera de su campo de competencia, siempre es aceptable derivar a otro/a logopeda que disponga de un conjunto diferente de habilidades para responder de manera más funcional a dificultades que excedan su área de especialización.
7. Prescribir siempre un programa en casa y acompañar en el día a día a la familia
¡La intervención directa en la sala de logopedia sienta las bases de la mejora! Pero la práctica en el hogar suele ser esencial en la intervención oromotora. Asegúrese de empoderar a las familias con programas en casa sencillos y prácticos. Ofrezca un acompañamiento continuo y revisiones periódicas para ayudar a las familias a implementar las estrategias de manera constante. Esto a menudo puede incluir calendarios, listas de verificación y ayudar a los padres a programar recordatorios en sus teléfonos para dedicar un tiempo específico a los ejercicios asignados.
8. Ser el paciente: experimentar uno mismo los ejercicios
Realice primero en usted mismo los ejercicios que planea utilizar. ¡Esto le permite comprender las sensaciones, el esfuerzo y la coordinación requeridos, para guiar mejor a sus pacientes y mostrar más empatía hacia ellos y ellas! En terapia oromotora, este proceso ha puesto de relieve ciertas tareas que también son difíciles para mí, lo que influye en mi capacidad para modelar eficazmente ciertas actividades. Este conocimiento me ayuda a mejorar mi terapia.
9. Conocer sus recursos
Manténgase al día sobre las investigaciones, los materiales y las técnicas actuales. ¡Recomiendo encarecidamente realizar diversos cursos de formación continua con distintas entidades y programas de CEU para crear un enfoque dinámico en su intervención! Utilice recursos basados en la evidencia y recomendaciones profesionales para fundamentar su práctica y reforzar su toma de decisiones clínicas.
10. Integrar la terapia oromotora en habilidades funcionales
Este punto es uno de los factores más esenciales para diferenciar una intervención basada en la evidencia de programas de ejercicios ineficaces. En terapia oromotora, es imprescindibles relacionar todas las actividades oromotoras con las funciones reales de los grupos musculares que se trabajan. Por ejemplo, en una sesión, puedo utilizar la punta ARK Probe Tip con el Z-Vibe para facilitar la lateralización lingual, y en esa misma sesión, siempre me aseguro de que la lateralización lingual se practique luego en el contexto de la alimentación —por ejemplo, masticando un tentempié preferido para poner en práctica la habilidad de lateralización que acabamos de establecer. Los ejercicios aislados sin contexto no son beneficiosos; más bien, es necesario practicar las habilidades de una manera que tenga sentido y sea práctica para el paciente.
¡Espero que esta lista de consideraciones sea beneficiosa para su práctica! Comparta con nosotros sus ideas y consideraciones sobre la intervención oromotora, y consulte los blogs de ARK Therapeutic para descubrir consejos y estrategias útiles para integrar la intervención oromotora en sus sesiones de terapia.
Sobre la autora
Stephanie Feero, MS, CCC-SLP
Stephanie es logopeda en el estado de Washington. Ha trabajado con personas que presentan trastornos del habla, de la alimentación y trastornos miofuncionales durante los últimos 8 años de su carrera, ¡y ha visto a muchos/as pacientes mejorar considerablemente sus habilidades de habla y alimentación gracias al uso de estrategias de intervención oromotoras!
Stephanie también es la creadora de Chomper Champs — A Speech Therapy Companion Tool, que desarrolló para proporcionar a los terapeutas del habla y lenguaje productos de logopedia atractivos y de calidad, destinados a trabajar objetivos de habla, lenguaje y alimentación. Puede encontrar a Stephanie en su sitio web chomperchamps.com o seguirla en Instagram @chomper_champs_speechtherapy.
Acerca de ARK Products
Fundada por una logopeda y un ingeniero, ARK Products desarrolla desde hace más de 25 años materiales y recursos especializados para acompañar la motricidad oral, la alimentación y las necesidades sensoriales. Su experiencia combina un profundo conocimiento de los retos terapéuticos con un diseño técnico pensado para el día a día de niños, adultos, familias y profesionales.
Este contenido es una traducción de un artículo original publicado en el sitio web de ARK Therapeutic.


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